Mostrando entradas con la etiqueta S de sexismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta S de sexismo. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de octubre de 2014

Kurt Busiek sobre cómo escribir personajes femeninos verosímiles

Hoy por la mañana me encontré con una serie de tuits que el escritor Kurt Busiek (Marvels, Astro city) publicó a propósito de una serie de preguntas que le hicieron a las autoras Gail Simone (Red Sonja) y Kelly Sue DeConnick (Pretty Deadly), así como un tuit publicado por editora y dibujante Deb Aoki. El resultado es esta interesante reflexión que más tarde el escritor transcribió y editó en su cuenta de Tumbrl:


Mansplaning*

Por Kurt Busiek

Nunca me han preguntado cómo escribir personajes masculinos verosímiles. Me han preguntado sobre cómo escribir personajes femeninos verosímiles, como si se trataran de seres extraterrestres o algo parecido.

“¿Cómo escribo personajes femeninos creíbles?”, para los escritores, consiste en esencialmente preguntarse cómo escribir personajes que son diferentes a ti. Pero todos los personajes son diferentes a ti, o deberían serlo, a menos que sean tú. Los personajes son individuos, no categorías. Si tú estás escribiendo sobre ellos como si fueran categorías, entonces estás haciéndolo mal.

Todos los personajes son como tú en algún aspecto, y diferentes a ti en otros. ¿Cómo escribir sobre los aspectos en donde son distintos a ti? De la misma manera en la que tú escribes sobre cualquier otro personaje. Tienes ojos, oídos y un cerebro. Tú escribes a partir de la observación, la experiencia, la investigación y el análisis.

Si vas a escribir sobre una mujer, tú no escribes sobre “una mujer”. Escribe sobre ella. Escribe ese personaje, ese individuo. Escribe un personaje, no una categoría.

Hillary Clinton, Sally Ride, Honey Boo-Boo y Dolley Madison no desean las mismas cosas ni intentan obtenerlas de la misma manera, no provienen del mismo contexto, no tienen las mismas familias, la misma educación, la misma perspectiva, etc. Justo como ocurre con un grupo similar de hombres.

Escribe personajes a partir de quiénes son ellos, qué desean, de dónde vienen, cómo enfrentan o huyen de sus problemas, etc. Los personajes son individuos. Ellos se comportan como nosotros, no como una expresión monolítica de su género, raza, religión o cualquier otra cosa.

Si eres un agnóstico blanco de Nueva Inglaterra y escribes sobre un católico del estado de Georgia, estás escribiendo sobre alguien que es distinto a ti, y necesitas emplear la observación, la experiencia, el análisis, la proyección, y tal vez la investigación para hacerlo bien. Lo mismo ocurre si el personaje es una mujer o un hispano o un transgénero, o si se trata de alguien que se encuentra a 180 grados de ti desde el punto de vista político o de cualquier cosa. Siempre estás escribiendo sobre personajes que no son exactamente como tú.

Escribe sobre ellos como individuos. ¿Qué desean?, ¿Cómo están tratando de obtenerlo? Trátalos como individuos. Su género, el color de su piel, su contexto cultural, su experiencia de vida, todas esas cosas moldearán quiénes son, qué quieren, cómo enfrentan la vida. Aprovéchalo todo.

Si escribo sobre una mujer negra de St. Louis que es una ex aviadora de la Marina cuyos padres tienen doctorados, entonces ella será muy diferente a una estrella pop millonaria que creció huérfana. Que ambas sean mujeres solo es una parte de quiénes son, y yo necesito escribir a partir de todo aquello.

Con cualquier personaje se trata de quiénes son, de dónde vienen, qué desean, cómo tratan de conseguir eso que quieren. Cualquier personaje.

También es un consejo útil si tienes que escribir sobre extraterrestres. O tu vecino.



*Palabra de difícil traducción que se forma con las palabras inglesas "man" y "explaining". Es un fenómeno social que “sucede generalmente cuando un hombre asume que su interlocutora está menos informada o preparada en algún tema por ser mujer, y procede a dar explicaciones vagas de manera condescendiente en áreas en que ella suele ser experta.” (http://esceptica.org/2013/05/22/spanish-inquisition-dejame-que-te-explique/).


viernes, 22 de agosto de 2014

Spider-Woman y Milo Manara: un nuevo ejemplo del sexismo en el cómic de superhéroes


Por Raúl H. Pérez Navarrete 

Los creadores de historietas –escritores, dibujantes, editores– se enfrentan desde hace algunos años a fuertes críticas por parte del creciente número de lectoras hacia la representación de las mujeres en las páginas de sus cómics. Las críticas igualmente han alcanzado las decisiones editoriales como, por ejemplo, la poca participación que tuvieron escritoras y mujeres artistas en el reboot de DC comics, conocido como “the new 52”.


Portada alternativa de Spider-Woman #1, por Milo Manara.


  Marvel comics, testigo del linchamiento en Internet de su competencia, tomó medidas positivas (y calculadas, pues se trata de un negocio) que se reflejaron en la publicación de X-Men (2013), cómic protagonizado por Storm, Júbilo, Kitty Pryde, Psylocke, Rachel Grey y Rogue; Mrs. Marvel (2014), escrito por G. Willow Wilson, autora que presenta a Kamala Khan, la primera mujer musulmana en encabezar un título de Marvel; She-Hulk (2014), Captain Marvel (2014), Black Widow (2014), así como en la inclusión del personaje Angela, perteneciente al universo de Spawn (larga historia), y de una mujer que porta ahora el martillo Mjolnir, otrora arma del poderoso Thor. Sin embargo, en días recientes, Marvel se ha visto envuelto en la polémica al presentar la portada alternativa de la nueva serie de Spider-Woman realizada por el artista erótico Milo Manara. No se podría esperar menos de alguien como Manara, sin embargo, no creo que la elección del dibujante italiano nacido en 1945 sea la adecuada; las fuertes críticas a DC fueron por la representación sexista de sus personajes (la versión de Starfire de the new 52 fue un ejemplo notable) y ahora Marvel, quien al parecer había aprendido la lección, cae en esta misma equivocación al aceptar la propuesta del ilustrador italiano (en el pasado, el artista había hecho obras notables, como la portada variante de Inhuman#1). Se trata de una forma barata de vender: no se buscan las buenas historias ni un buen dibujo sino apropiarse del cliché que reza “el sexo vende”. 

  No hay que confundirse, el problema va más allá de una portada de mal gusto, se trata de dejar atrás prácticas machistas, de darle a las nuevas lectoras su lugar, se trata, finalmente, de la dignidad de la mujer, tanto dentro como fuera de las páginas de los cómics.


LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...