miércoles, 18 de julio de 2012

Esto es basura


Por Raúl H. Pérez Navarrete

Para los fans de la banda, la historia es conocida: una noche de 1994, gracias a las pantallas de MTV, la imagen de una atractiva escocesa se apareció ante Steve Marker y de inmediato él, Duke Erikson y Butch Vig la contactaron para que se uniera al proyecto que los tres habían iniciado meses atrás. El nombre de aquella mujer era Shirley Manson, cantante de una banda originaria de Edimburgo llamada Angelfish.

        Después del reinado del grunge y la llamada “música alternativa” a principios de la década de los años 90, la oferta musical fue dominada por nuevos géneros como el brit pop (encabezado por Blur y Oasis), Nu metal (Korn, Limp Bizkit), así como el pop de las boy bands y cantantes como Christina Aguilera, Ricky Martin y Britney Spears. Es precisamente en esta transición que aparece Garbage, agrupación formada por Manson (voz), Vig (batería), Marker (guitarra) y Erikson (bajo).




        Según relatan los propios integrantes, la primera audición de Manson fue “desastrosa”, sin embargo, tras una segunda reunión, decidieron trabajar en lo que más tarde sería el álbum debut de la agrupación: Garbage, lanzado el 15 de agosto de 1995. Hablar de este proyecto musical es hablar de una agrupación con un sonido propio: “nunca fuimos lo suficientemente electrónicos para los fans de la música electrónica, tampoco lo suficientemente rock alternativo para los fans del género” –explicó la cantante escocesa en una reciente entrevista.


Sesión psicoterapéutica colaborativa

Al escuchar las letras resulta difícil separarlas de la montaña rusa emocional que la cantante vivió durante este proceso: Shirley Manson se presenta como una mujer dominante, agresiva y cargada de sensualidad pero también sensible e insegura (además de la desastrosa audición, Manson nunca había escrito una canción antes de unirse a la banda). Es así que en la extraña e hipnótica “Queer”, Manson canta en la primera estrofa: “Hey boy, take a look at me / Let me dirty up your mind / I'll strip away your hard veneer / And see what I can find”, mientras que en “Vow”, ella amenaza “I came to cut you up / I came to knock you down / I came around to tear your little world apart”. Por otro lado, en “My lover’s box”, la guitarra de Marker y ritmos electrónicos se entrelazan con la súplica “Send me an angel to love / I need to feel a little piece of heaven”.


Fotograma del videoclip "Only happy when it rains", dir. Samuel Bayer


        Entre las composiciones (producto de una “sesión psicoterapéutica colaborativa”, según palabras de Butch Vig), sobresale el oscuro sentido del humor de “Only happy when it rains”; en apariencia una oda a la melancolía, en realidad se trata de una parodia de muchas de las temáticas de las bandas de rock alternativo de los años 90 como Nirvana y The Smashing Pumpkins (y cuyos álbumes Vig produjo).


17 años después…


Desde el lanzamiento de Garbage han transcurrido casi dos décadas, sin embargo, los años no han hecho mella en él y prueba de ello es la frescura de las canciones, concebidas en ese lejano 1995. La banda mostró ahí una calidad y un sonido interesante que desarrollarían más tarde en los siguientes álbumes sin importar las transformaciones de la industria discográfica e incluso el cambio de siglo. Sin duda, Garbage es un álbum esencial en la historia del rock contemporáneo.

2 comentarios:

lizard dijo...

Entrada noventera... me hace recordar. Sí, recuerdo a esta chica en aquella canción parte de u soundtrack para James Bond: "The world is not enough".

Raúl H. Pérez dijo...

Exacto, mi lizard. Saludos.

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